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El tejido zuliano

El tejido es una expresión de la artesanía  étnica, desde la época precolombina hasta la artesanía tradicional y contemporánea popular, que se visualizan a través del tejido wayuu de tapices, mantas, guayucos, fajas, tocados, sombreros, bolsos, chinchorros, hamacas, aperos para monturas y otras formas de tejidos generadas en sus telares; los tejidos añú, con enea y majagua, de la Laguna de Sinamaica y la cestería de las etnias yukpa y barí; las hamacas y chinchorros indígenas, asimilados por la cultura criolla tradicional; así mismo, se tiene la herencia hispánica, la cual se evidenció a través de la llegada de los habitantes de las islas Canarias que evolucionando dio la hermosa manifestación del arte del tejido urbano, llamado los soles de Maracaibo.

La elaboración de un tejido, según Cecilia Fuentes y Daría Hernández, se realiza mediante entrecruzamiento de dos elementos, urdimbre y trama, que le dan al producto terminado consistencia y forma; así mismo señalan que fue la cestería el método más primitivo de tejido y más tarde surgió el tejido en telar. Los wayuu tienen una rica tradición en las labores de tejido, que guarda íntima relación con su estructura social y sus creencias mágico-religiosas.

Las técnicas del tejido son aprendidas por las jóvenes guajiras durante el blanqueo, período de reclusión inmediato a la primera menstruación, donde las tías maternas les transmiten los conocimientos para la vida, entre ellos el tejido. Se utiliza esta técnica en la indumentaria masculina, cada vez más variada, como la manta de algodón decorada con rayas, el guayuco y la faja, además de los tocados (tolooma, kousu y moloono) y sombreros; asimismo se tejía la indumentaria femenina: guayuco, corselete (pouná), cintillo, pañolón y otros; con la industrialización casi todas estas indumentarias se elaboran con telas industriales y por ello las que se conservan tienen gran valor y se utilizan en ceremonias y eventos especiales.

Sin embargo existen esfuerzos por mantener la identidad del tejido, para lo cual se han elaborado talleres y se ha difundido la hermosa leyenda de Waleker, que trata de explicar el origen de los tejidos, recopilada por Ramón Paz Ipuana y llevada a un unitario televisivo. Es importante recalcar, que el Centro de Bellas Artes de Maracaibo descubrió la labor artística de Luis Montiel, fundador del Taller Mali Mai, cuya producción más conocida es el telón de fondo del teatro Bellas Artes; más tarde, Edison Parra fundó el Taller La Madriguera, donde se ha logrado la fusión de esta milenaria práctica con el diseño de artistas visuales contemporáneo.

El chinchorro guajiro es una pieza de gran belleza y calidad, por su laborioso tejido, su tamaño y su resistencia, con dibujos y colores llamativos, el cual cuesta diferenciar de una ha-maca, ya que como decía Alfredo Armas Alfonzo la hamaca es de tejido más tupido y se puede armar por trozos o de corrido, mientras que el chinchorro es de tejido más abierto; estos dos artículos de la artesanía wayuu y de otras etnias indígenas se ha convertido en una artesanía tradicional y son elaboradas por personas no indígenas.

En la cestería de las otras etnias indígenas del Zulia se incluyen las cestas, las esteras, los avivadores de fuego o abanadores y los sombreros; sus materias primas fundamentales se obtienen en estado silvestre: palmas, cañas, bejucos y cortezas, que sean dúctiles y flexibles. Las técnicas de cestería se agrupan en dos tipos principales: las que se ejecutan por entrelazamiento y las que se hacen enrollando en espiral, que necesitan accesorios especiales para sujetar la trama. Se pueden combinar diversos materiales y tintes para lograr efectos decorativos.

 

FUENTES ESPECÍFICAS:

ARETZ, Isabel. «La tejeduría» en: La artesanía folclórica de Venezuela. Caracas: Ediciones del Cuatricentenario de Caracas, 1967, p. 29-44. FUNDACIÓN BIGOTT. Revista Bigott. Año 10. No. 20. Caracas: Jul.-Dic. 1991, p. 64, ilus. (Investigación y redacción de las antropólogas Cecilia Fuentes y Daría Hernández).

PAZ IPUANA, Ramón. Mitos, leyendas y cuentos guajiros. Caracas: Instituto Agrario Nacional, 1972.

SANOJA, Mario. «Notas sobre los telares y las técnicas de tejidos de los indios guajiros». Economía y Ciencias Sociales. Año X. No. 3. Caracas: 1960.

S.A. «Cuatro expresiones del tejido en Venezuela». Nosotros. S.l.: Ago. 1978, p. 24-26. S.a. «Chinchorros guajiros: obra de arte para el descanso». Panorama. Maracaibo: 8-2-1999.

 

Tomado del Diccionario General del Zulia

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